Chile tiene Tribunales Ambientales

Tras casi dos años de tramitación, el 28 de junio de 2012 se publicó la Ley N°20.600, que crea los Tribunales Ambientales en Chile. El origen de esta iniciativa se remonta al llamado “Protocolo de Acuerdo”, adoptado por el gobierno y la oposición durante la tramitación de la Ley N°20.417 que creó la nueva institucionalidad ambiental. El compromiso de establecer un órgano jurisdiccional especializado llegó para hacerse cargo de la preocupación en torno a las amplias facultades de la nueva Superintendencia del Medio Ambiente.

En cuanto a la orgánica, la ley establece tres tribunales: denominados Primero, Segundo y Tercero y ubicados respectivamente en Antofagasta, Santiago y Valdivia, con jurisdicción sobre diversas regiones del país. Cada tribunal está integrado por tres ministros, los que son nombrados a través de un complejo procedimiento, que incorpora la participación del Consejo de la Alta Dirección Pública, la Corte Suprema, el Senado y finalmente el Presidente de la República. Uno de los aspectos más destacables es el carácter mixto del tribunal. En concreto, uno de los ministros debe ser un licenciado en ciencias con especialización en materias ambientales. Los otros dos, como suele ser la regla, deben ser abogados, pero con especialización en derecho administrativo o derecho ambiental. Será interesante observar el efecto práctico de esta característica y en particular el alcance de la deferencia técnica hacia la Administración vis a vis el rol más activo de los tribunales y el consecuente riesgo de la “política jurisdiccional”.

Desde el punto de vista de las competencias, se ha procurado que los Tribunales Ambientales conozcan de todas las controversias ambientales, privando así a los juzgados de letras en lo civil de tal función. Esto incluye impugnaciones contra actos administrativos emanados del Ministerio del Medio Ambiente (normas de calidad, normas de emisión, declaraciones de zonas latentes o saturadas y planes de prevención o contaminación); del Servicio de Evaluación Ambiental (resoluciones que se pronuncian sobre recursos de reclamación contra resoluciones de calificación ambiental) y de la Superintencia del Medio Ambiente (todas sus resoluciones, entre ellas, las sancionatorias). Asimismo, los tribunales serán competentes para conocer las demandas para obtener la reparación del medio ambiente dañado (no así para las demandas de indemnización de perjuicios derivados del daño ambiental, las que siguen radicadas en los tribunales civiles). Finalmente, los Tribunales Ambientales son los llamados a conocer las reclamaciones en contra de resoluciones que resuelvan un procedimiento administrativo de invalidación de un acto administrativo de carácter ambiental. Este concepto, “acto administrativo de carácter ambiental”, fue muy debatido durante la tramitación de la ley y quedó en definitiva definido como “toda decisión formal que emita cualquiera de los organismos de la Administración del Estado mencionados en el inciso segundo del artículo 1° del la Ley Orgánica Constitucional de Bases Generales de la Administración del Estado, que tenga competencia ambiental y que corresponda a un instrumento de gestión ambiental o se encuentre directamente asociado con uno de éstos”. Este concepto, amplio sin duda, generará dudas interpretativas a la hora de aplicar la norma, máxime cuando no existe un listado taxativo de instrumentos de gestión ambiental.

El procedimiento para las reclamaciones se rige por las reglas de la apelación civil. Interpuesta la reclamación, el tribunal pedirá informe al órgano público que emitió el acto impugnado y luego ordenará traer los asuntos en relación. Concluida la vista de la causa, el proceso quedará en estado de dictarse sentencia. Para el caso de la acción por daño ambiental, el procedimiento se inclina por una tramitación oral. Tras la demanda y contestación, el tribunal recibirá la causa a prueba y citará a una audiencia. En dicha audiencia, el tribunal podrá proponer bases para una conciliación. Al respecto, cabe advertir que la ley dispone que la acción de reparación ambiental no podrá ser objeto de transacción o cualquier otro tipo de acuerdo que exima al autor de implementar medidas de reparación ambiental del daño causado. Si la conciliación no se produce se recibirá la prueba de las partes, para concluir con alegaciones finales. Todos los medios de prueba son admisibles y el tribunal los apreciará conforme a la sana crítica.

Una institución interesante que introduce la ley es la del amicus curiae o amigo del tribunal. Ella permite que cualquier persona, natural o jurídica, que no sea parte en el proceso, que posea reconocida idoneidad técnica y profesional en la materia objeto del asunto sometido al conocimiento del tribunal y que invoque la protección de un interés público, podrá presentar por escrito una opinión con comentarios, observaciones o sugerencias, las que deberán ser consideradas en la sentencia definitiva. La aplicación de esta norma dependerá en gran parte en qué se entienda por interés público.
Las sentencias definitivas que dicte el tribunal sólo podrán ser objeto de recurso de casación en el fondo y en la forma para ante la Corte Suprema.

Ahora sólo queda esperar que el Segundo Tribunal Ambiental inicie sus funciones el 28 de diciembre de 2012, fecha en que la Superintendencia del Medio Ambiente podrá comenzar a ejercer sus facultades en plenitud. Los otros dos tribunales operarán a partir del 28 de junio del 2013; mientras ello no suceda, todas las causas quedarán radicadas en Santiago.

Por Lorna E. Püschel Honeisen. Abogada (Pontificia Universidad Católica de Valparaíso), LLM mención Derecho Ambiental (University College, London), actualmente se desempeña en la División Jurídica del Servicio de Evaluación Ambiental de Chile.

Acerca de Eliseo Talancha Crespo

Abogado. Presidente del Instituto Peruano de Derecho Ambiental y Patrimonio Cultural. Profesor de Derecho Ambiental en la Universidad Alas Peruanas.
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2 respuestas a Chile tiene Tribunales Ambientales

  1. Sergio praus dijo:

    Muy buen resumen Lorna….. Felicitaciones

  2. Aturo dijo:

    Enhora buena, saludos desde Costa Rica.

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